Tres historias mexicanas de liderazgo, emprendimiento social e innovación reconocidas en 2026

Liderazgo que transforma: tres historias mexicanas de innovación y emprendimiento reconocidas en 2026

September 13, 2026•7 min read

Liderazgo que transforma: tres historias mexicanas de innovación y emprendimiento reconocidas en 2026

En medio de tantos titulares cargados de incertidumbre, también existen historias que recuerdan algo importante:

México sigue generando personas, proyectos e ideas capaces de transformar comunidades.

El 2 de septiembre de 2026, FEMSA y el Tecnológico de Monterrey reconocieron a tres ganadores del Premio Eugenio Garza Sada 2026, un reconocimiento que distingue iniciativas de liderazgo empresarial humanista, emprendimiento social e innovación con impacto real.

Los reconocidos fueron:

  • Eric Hágsater Gartenberg
  • Formando Emprendedores, A.B.P.
  • OAKs Filtration

Tres historias muy diferentes, pero conectadas por un mismo principio:

crear valor más allá del beneficio individual.

¿Por qué esta noticia importa?

Porque habla de un tipo de liderazgo que hoy resulta especialmente necesario.

No se trata únicamente de crecer.

Se trata de generar impacto.

De construir oportunidades.

De resolver problemas.

De utilizar conocimiento, empresa e innovación para mejorar la vida de otras personas.

Ese enfoque demuestra que los negocios y el desarrollo social no tienen que caminar por separado.

Eric Hágsater Gartenberg: liderazgo empresarial con visión humana

Eric Hágsater Gartenberg fue reconocido en la categoría de Liderazgo empresarial humanista.

Su trayectoria combina desarrollo empresarial, ciencia, salud, educación y conservación ambiental.

Como presidente de Grupo Chinoin, ha participado en el crecimiento de una empresa farmacéutica con una larga trayectoria en México.

Pero su impacto no se limita a la actividad empresarial.

También ha participado durante décadas en iniciativas relacionadas con conservación de la naturaleza, educación y ciencia.

Su historia muestra que una empresa puede buscar crecimiento sin abandonar una visión de responsabilidad social.

Crecer también puede significar cuidar

Uno de los elementos más interesantes de este reconocimiento es la integración entre negocio y sostenibilidad.

Grupo Chinoin ha incorporado innovaciones ambientales y tecnológicas, incluyendo una planta de trigeneración que, de acuerdo con la información difundida por FEMSA, ha permitido reducir de manera importante su huella de carbono.

Esto deja una lección relevante:

innovar no siempre significa crear algo completamente nuevo.

También puede significar hacer mejor lo que ya hacemos.

Reducir desperdicios.

Optimizar procesos.

Utilizar mejor los recursos.

Crear empresas más responsables.

Formando Emprendedores: sembrar oportunidades desde la educación

En la categoría de Emprendimiento social, el reconocimiento fue para Formando Emprendedores, A.B.P.

La organización trabaja desde 2004 con niñas, niños y jóvenes en distintas comunidades.

Su labor está enfocada en fortalecer capacidades que permitan construir mejores oportunidades.

Entre sus programas se encuentran iniciativas relacionadas con:

  • Educación financiera
  • Desarrollo personal
  • Mentorías
  • Ciudadanía
  • Participación social
  • Acompañamiento a familias
  • Habilidades socioemocionales

De acuerdo con la información del premio, la organización ha beneficiado a más de 230 mil niñas, niños y adolescentes.

Enseñar también transforma

A veces cuando pensamos en innovación imaginamos tecnología.

Pero la innovación también puede estar en la forma de educar.

En la manera de acompañar.

En cómo se crean oportunidades donde antes había pocas.

Formando Emprendedores demuestra que el conocimiento puede convertirse en una herramienta de movilidad, confianza y transformación.

Cuando una persona aprende a administrar mejor sus recursos, desarrollar sus habilidades o tomar decisiones con mayor conciencia, su entorno también puede cambiar.

OAKs Filtration: innovación para cuidar el agua

El tercer reconocimiento fue para OAKs Filtration, en la categoría de Innovación social estudiantil.

El proyecto fue desarrollado para hacer más eficiente el uso del agua en la agricultura.

Su enfoque busca resolver un problema muy concreto:

la presencia de arena, lodo y otras partículas que pueden obstruir los sistemas de riego.

Cuando esto ocurre, se desperdicia agua, aumentan los costos y se reduce la eficiencia.

La propuesta de OAKs Filtration busca mejorar el funcionamiento de estos sistemas.

Innovar comienza observando un problema real

La historia de OAKs Filtration es especialmente interesante porque recuerda uno de los principios más importantes del emprendimiento:

las mejores ideas suelen comenzar con un problema real.

No necesariamente con una tecnología espectacular.

No necesariamente con una gran inversión.

Sino con una pregunta:

¿cómo podemos resolver esto mejor?

En este caso, la respuesta surgió en torno al uso más eficiente del agua.

El impacto ya es visible

De acuerdo con la información difundida por FEMSA, los sistemas desarrollados por OAKs Filtration ya han beneficiado a más de 500 agricultores de la región centro-sur de Chihuahua.

Eso convierte la innovación en algo concreto.

No es solamente una idea.

Es una solución aplicada.

Y esa diferencia importa.

Tres historias, una misma lección

Aunque los tres ganadores pertenecen a áreas diferentes, existe un hilo común.

Eric Hágsater Gartenberg representa liderazgo empresarial con conciencia.

Formando Emprendedores representa educación y desarrollo social.

OAKs Filtration representa innovación aplicada a un problema ambiental.

En los tres casos existe una pregunta similar:

¿cómo utilizamos nuestros recursos, conocimientos y capacidades para generar algo que trascienda?

El liderazgo no siempre empieza con un cargo

Muchas veces pensamos que liderar significa dirigir una empresa grande.

Pero el liderazgo puede comenzar en otros lugares.

En una escuela.

En una comunidad.

En un proyecto estudiantil.

En una familia.

En una idea que busca resolver un problema.

Lo que define al liderazgo no siempre es el tamaño de la organización.

Es la capacidad de generar movimiento.

Emprender también puede ser una forma de servir

El emprendimiento suele relacionarse con ventas, crecimiento y rentabilidad.

Y esos elementos son importantes.

Pero también puede convertirse en una forma de servicio.

Un negocio puede resolver problemas.

Una organización puede crear oportunidades.

Una innovación puede mejorar la vida de una comunidad.

Por eso, hablar de emprendimiento también significa hablar de impacto.

México necesita más historias como estas

Las noticias positivas no significan ignorar los problemas.

Significan recordar que también existen personas trabajando para resolverlos.

Eso cambia la conversación.

En lugar de preguntar únicamente:

¿qué está mal?

también podemos preguntar:

¿quién está haciendo algo para cambiarlo?

Y esa pregunta abre espacio para el aprendizaje.

La innovación puede nacer en cualquier lugar

Una universidad.

Una empresa.

Una comunidad.

Una organización social.

Un proyecto familiar.

No existe un único lugar de donde provienen las buenas ideas.

Lo importante es desarrollar la capacidad de observar.

Detectar necesidades.

Escuchar.

Experimentar.

Y convertir conocimiento en acción.

El impacto comienza cuando una idea se vuelve útil

Muchas personas tienen buenas ideas.

Pero una idea por sí sola no transforma nada.

La transformación ocurre cuando esa idea:

  • Se prueba
  • Se mejora
  • Se implementa
  • Genera resultados
  • Llega a otras personas

Eso es lo que convierte innovación en impacto.

Educación, empresa e innovación pueden trabajar juntas

Una de las lecciones más poderosas de estas tres historias es que diferentes sectores pueden complementarse.

La educación puede desarrollar talento.

La empresa puede aportar estructura.

La innovación puede resolver problemas.

La comunidad puede aportar contexto.

Cuando estos elementos se conectan, aparecen nuevas posibilidades.

También necesitamos reconocer lo que funciona

Vivimos en un entorno donde las malas noticias reciben mucha atención.

Eso es comprensible.

Pero también es importante visibilizar aquello que funciona.

Porque las historias positivas cumplen una función.

Nos muestran modelos.

Nos enseñan caminos.

Nos recuerdan que el cambio sí es posible.

Liderazgo con propósito

El reconocimiento de 2026 deja una idea especialmente valiosa:

el liderazgo puede medirse no solamente por cuánto crece una organización, sino también por cuánto contribuye.

Eso puede aplicarse a empresas.

A emprendedores.

A instituciones.

Y también a personas.

Una pregunta para cada emprendedor

Estas historias invitan a pensar:

¿qué problema estoy ayudando a resolver?

¿qué impacto genera mi trabajo?

¿qué podría hacer mejor?

¿cómo podría utilizar mi experiencia para beneficiar a más personas?

No todas las empresas tienen que convertirse en organizaciones sociales.

Pero todas pueden preguntarse qué tipo de huella están dejando.

Historias que inspiran

Eric Hágsater Gartenberg, Formando Emprendedores y OAKs Filtration muestran tres caminos distintos.

Empresa.

Educación.

Innovación.

Pero los tres comparten algo:

convertir conocimiento en acción.

Y quizá esa sea una de las formas más poderosas de liderazgo.

No solamente hablar de lo que debería cambiar.

Sino construir algo que realmente ayude a cambiarlo.

Un México con más posibilidades

Las grandes transformaciones no siempre comienzan con grandes discursos.

A veces empiezan con una decisión.

Una idea.

Una organización.

Un estudiante.

Una empresa que decide hacer las cosas de manera diferente.

Estas historias mexicanas recuerdan que todavía existen muchas razones para hablar de futuro con esperanza.

Porque cuando el liderazgo, el emprendimiento y la innovación se ponen al servicio de las personas, el resultado puede ir mucho más allá de un premio.

Puede convertirse en una oportunidad para transformar realidades.

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